Unos años atrás fuimos a almorzar a "El Patio", un conocido restaurante de San Isidro, para agazajar a uno de los compañeros de trabajo por su onomástico. Nos trasladamos caminando conversando jovialmente unos con otros hasta llegar al local en el que ya tenían preparada una gran mesa cuidadosamente arreglada.
Nos sentamos y los mozos tomaron los pedidos de cada quien. Revisé la carta y me apeteció comer un buen Pescado a la chorrillana. Grande fue mi sorpresa cuando vino el mozo y puso delante de mi un pescado frito con cebollas cortadas en juliana gruesa (como en un escabeche) y todo con una jugo/salsa de color amarillo encendido y unos cuantos pedacitos de tomates salteaditos de aquí para allá.
--Perdón-- le dije al mozo --¿esto qué es?--
--Pescado a la chorrillana señor-- respondió solícito el mozo
--Perdón otra vez, pero esto no es pescado a la chorrillana. ¿Dónde está el tomate y el culantro?-- respondí asombrado
--Señor, este es el plato, es el pescado a la chorrillana que usted pidió-- Insistió el mozo algo fastidiado por la situación.
--No señor-- respondí yo empezando a molestarme --esto no es pescado a la chorrillana, esto es un escabeche de pescado--
Como la cosa iba ya a mayores, el mozo decidió llamar al cocinero el cual muy solícito me preguntó --¿algún problema señor?--
--Pués claro: pedí pescado a la chorrillana y me sirven pescado encebollado--
--Señor, ese es el pescado a la chorrillana--
--Oiga señor-- furibundo --soy de Chorrillos-- mentira, alguna vez habré estado en Chorrillos pero ni siquiera vivo cerca, pero lo agregué para darle fuerza y dramatismo a mis palabras --y usted no me va a venir a decir a mi que asi se prepara el pescado a la chorrillana--
--Es que así preparamos pescado a la chorrillana en este restaurante-- replicó automáticamente el cocinero ya bastante fastidiado e incómodo por la situación. Y no iba a ser si tenía veintitantos pares de ojos correspondientes con los veintitantos compañeros de trabajo que asistieron al almuerzo puestos encima de él y que, por cierto, yo había olvidado que estaban allí con nosotros.
--No se lo acepto señor, esto no es pescado a la chorrillana, no lo pienso comer, cámbienlo por otra cosa-- gruñí ya completamente mortificado. Y es que no niego que cada quien pueda, y está en todo su derecho de hacerlo, preparar una versión personal de un plato de comida, pero si así lo hace, no sería también propio que lo indicaran en la carta... algo así como "Pescado a la chorrillana estilo El Patio" ??? Entonces uno ya sabría a que atenerse, ¿no?
Al final comí un filete de cojinova en salsa de champignones que por cierto si estaba bien preparado.
De allí en adelante, mis compañeros, por largo tiempo, no escatimaban ocasión para lanzarme sus puyas: "Hey Xavier, vamos a comer pescado a la chorrillana en El Patio?" o "Si vamos con Xavier a comer pescado a la chorrillana seguro que comemos gratis".
Y es que estamos tan acostumbrados a consumir servicios brindados de manera mediocre que es raro que alguien reclame por algo que no esté de acuerdo a lo solicitado.
Hoy es común que si un señor le reclama al chofer o al cobrador de algún medio de transporte público el porque maneja sin cuidado y a gran velocidad muchísimo más allá de lo permitido, éstos le contesten con un lisonjero "Calla viejo de mierda" y que las demás personas que van en el vehiculo agreguen "Si, calla que queremos llegar rápido a la chamba". El señor preocupado por la seguridad de todos y los demás tan agradecidos como ellos solos.
Si no me creen, pueden ir a cualquier restaurante de Lima y donde vean que sirven ají de gallina, pídanlo. En el 99% de los casos les servirán ají de pollo y también en el 99% de los casos el comensal no dirá nada y simplemente se comerá el pollo que le dijeron que era gallina.
Tan acostumbrados estamos que, luego de los funestos sucesos del reciente terremoto que asotó el departamento de Ica, hasta Telefónica nos quiere dar "gato por liebre" haciéndonos creer que sus redes estaban en perfecto estado y que las comunicaciones nunca colapsaron. Pero que otra cosa pueden decir, lo otro sería aceptar que venden más de lo que pueden soportar sus redes de comunicaciones y eso no lo van a decir públicamente nunca.
--
Demás está decir que yo a El Patio no he vuelto a ir....
Nos sentamos y los mozos tomaron los pedidos de cada quien. Revisé la carta y me apeteció comer un buen Pescado a la chorrillana. Grande fue mi sorpresa cuando vino el mozo y puso delante de mi un pescado frito con cebollas cortadas en juliana gruesa (como en un escabeche) y todo con una jugo/salsa de color amarillo encendido y unos cuantos pedacitos de tomates salteaditos de aquí para allá.
--Perdón-- le dije al mozo --¿esto qué es?--
--Pescado a la chorrillana señor-- respondió solícito el mozo
--Perdón otra vez, pero esto no es pescado a la chorrillana. ¿Dónde está el tomate y el culantro?-- respondí asombrado
--Señor, este es el plato, es el pescado a la chorrillana que usted pidió-- Insistió el mozo algo fastidiado por la situación.
--No señor-- respondí yo empezando a molestarme --esto no es pescado a la chorrillana, esto es un escabeche de pescado--
Como la cosa iba ya a mayores, el mozo decidió llamar al cocinero el cual muy solícito me preguntó --¿algún problema señor?--
--Pués claro: pedí pescado a la chorrillana y me sirven pescado encebollado--
--Señor, ese es el pescado a la chorrillana--
--Oiga señor-- furibundo --soy de Chorrillos-- mentira, alguna vez habré estado en Chorrillos pero ni siquiera vivo cerca, pero lo agregué para darle fuerza y dramatismo a mis palabras --y usted no me va a venir a decir a mi que asi se prepara el pescado a la chorrillana--
--Es que así preparamos pescado a la chorrillana en este restaurante-- replicó automáticamente el cocinero ya bastante fastidiado e incómodo por la situación. Y no iba a ser si tenía veintitantos pares de ojos correspondientes con los veintitantos compañeros de trabajo que asistieron al almuerzo puestos encima de él y que, por cierto, yo había olvidado que estaban allí con nosotros.
--No se lo acepto señor, esto no es pescado a la chorrillana, no lo pienso comer, cámbienlo por otra cosa-- gruñí ya completamente mortificado. Y es que no niego que cada quien pueda, y está en todo su derecho de hacerlo, preparar una versión personal de un plato de comida, pero si así lo hace, no sería también propio que lo indicaran en la carta... algo así como "Pescado a la chorrillana estilo El Patio" ??? Entonces uno ya sabría a que atenerse, ¿no?
Al final comí un filete de cojinova en salsa de champignones que por cierto si estaba bien preparado.
De allí en adelante, mis compañeros, por largo tiempo, no escatimaban ocasión para lanzarme sus puyas: "Hey Xavier, vamos a comer pescado a la chorrillana en El Patio?" o "Si vamos con Xavier a comer pescado a la chorrillana seguro que comemos gratis".
Y es que estamos tan acostumbrados a consumir servicios brindados de manera mediocre que es raro que alguien reclame por algo que no esté de acuerdo a lo solicitado.
Hoy es común que si un señor le reclama al chofer o al cobrador de algún medio de transporte público el porque maneja sin cuidado y a gran velocidad muchísimo más allá de lo permitido, éstos le contesten con un lisonjero "Calla viejo de mierda" y que las demás personas que van en el vehiculo agreguen "Si, calla que queremos llegar rápido a la chamba". El señor preocupado por la seguridad de todos y los demás tan agradecidos como ellos solos.
Si no me creen, pueden ir a cualquier restaurante de Lima y donde vean que sirven ají de gallina, pídanlo. En el 99% de los casos les servirán ají de pollo y también en el 99% de los casos el comensal no dirá nada y simplemente se comerá el pollo que le dijeron que era gallina.
Tan acostumbrados estamos que, luego de los funestos sucesos del reciente terremoto que asotó el departamento de Ica, hasta Telefónica nos quiere dar "gato por liebre" haciéndonos creer que sus redes estaban en perfecto estado y que las comunicaciones nunca colapsaron. Pero que otra cosa pueden decir, lo otro sería aceptar que venden más de lo que pueden soportar sus redes de comunicaciones y eso no lo van a decir públicamente nunca.
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Demás está decir que yo a El Patio no he vuelto a ir....

2 comentarios:
Yo tengo mucho cuidado al reclamar en restaurantes, porque la forma como se desquita esta gente del mal momento que le haces pasar (finalmente ellos son empleados), es poniendole "algo" a tu comida de reemplazo, no precisamente alimento. Lo digo porque he visto y me han contado.
Tampoco se trata de quedarse de brazos cruzados comiendo lo que le ponen a uno en frente, sino de persuadir, esa para mi es la clave para salir airoso de cualquier situacion. Caso contrario rechazar el servicio,son cien clientes menos para la empresa: tu y tus conocidos.
si dicen que el cliente lleva siempre la razón (ya que es el que paga) pues por supuesto que hay que protestar cuando no nos sirven lo que pedimos, tal vez haya gente que no se queje de esto, pero no pueden tratar a los clientes de restaurantes como si fuéramos bobos, no?
saludos.
ah por cierto no conozco esas recetas que mencionas porque soy de españa, así que me informaré más.
:)
saludos!
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