domingo 9 de septiembre de 2007

¿Es la pobreza o es la falta de educación?

Esto sucedió hace un buen tiempo, eran algo más de las 11pm y uno de mis hermanos y yo salíamos caminando del Blockbuster de Dos de Mayo (San Isidro), él con las dos películas que alquilamos y yo comiendo un helado, cuando nos cruzamos con un niño, de entre 8 y 10 años, que vendía chocolates. Levanté la vista y después de girar un par de veces la cabeza pude ver a la madre a la distancia mirando espectante la escena.

Miré al niño nuevamente quién se interpuso en nuestro camino diciendo --comprame un olé-olé pe--, lo miré por un instante y le respondí que no.

Ya peee, sino, invítame tu helado-- insistió.

Mira-- le dije --son más de las once de la noche, hace frío y tu estás acá parado toda la noche. Eso te va a hacer daño--

Pero no, yo ya he comido antes--

Ah, entonces como ya comiste antes, ¿para qué me pides ahora?-- concluí.

Impotente el muchacho maldijo a viva voz mientras seguíamos nuestro camino y ante la mirada displicente de la madre que se había ido acercando durante la "conversación" --¡Qué te atragantes!--

Sonriendo para mi mismo, respondí, no sin un dejo de ironía, mientras volteaba para mirar fijamente a la madre --Muchas gracias por los buenos deseos-- para luego seguir mi camino junto a mi hermano.


Somos latinos y entiendo que seamos sensibles e incluso hasta sentimentales, justamente sentir emociones nos hace humanos, pero que quieran utilizar eso, a expensas de inocentes, para sacar provecho me da coraje.

Primero la madre utiliza al hijo para aprovechar la sensibilidad del transeunte y vender más golosinas. Esto podría ser algo común si es que nos fijamos en las numerosas campañas publicitarias que aprovecha la sensibilidad humana para vender; pero en este caso tendríamos que mirar un poco más allá y para ello habría que responder a este par de preguntas: ¿quién es el responsable de conseguir los medios de subsistencia en una familia? ¿qué se supone que debería estar haciendo el niño en esos momentos en lugar de andar en la calle vendiendo golosinas?

Se que muchos pensarán que cuando la situación de pobreza es tal todos los miembros de la familia buscan como colaborar en su subsistencia, les concedo el argumento pero solamente a medias: ¿No son acaso los futuros padres los que decidieron unirse y formar la familia y si la formaron, no son acaso ellos los responsables de la subsistencia de lo que formaron? ¿No son acaso los padres los que decidieron tener hijos con lo cual obtuvieron la responsabilidad de ellos?

Otros más dirán que en los ambientes en situaciones de pobreza donde también se puede encontrar un bajísimo nivel cultural y educativo, las personas no deciden sino más bien hacen las cosas sin pensar y terminan teniendo muchas veces familias numerosas. Pero eso no los hace menos responsables de sus hijos ni por la subsistencia de sus familias ¿no?

Personalmente pienso que la madre del niño la responsabilidad se la pasa por las narices. ¿Cómo lo se? Simplemente porque la responsabilidad de los hijos no solamente se da por su subsistencia sino también por su educación y la grandilocuente frase final del niño no tenía nada de educada y si bastante de revanchismo.

Y es que en nuestro país, hay una gran cantidad de gente postergada, que en lugar de hacer algo para salir adelante por ellos mismos, prefieren echarle la culpa y soñar con venganzas futuras contra aquellos que están en mejor situación. El problema es que no se dan cuenta que están postergados por culpa de ellos mismos... pero de eso escribiré en otra ocasión.

Segundo, el niño a esas horas debería estar en casa descansando para asistir al colegio al día siguiente. Aún cuando no asistiera al colegio, para lo cual no encuentro razón ya que hay colegios estatales que no cobran un centavo, un niño de esa edad debería estar durmiendo y no en la calle pasando frío.

Puede ser que el niño de buena voluntad y viendo la situación en la que está su familia haya querido contribuir con su subsistencia ayudando a su mamá a vender golosinas. Lo dudo. Si fuera así, la madre se hubiera acercado y hubiera ofrecido también los productos que ella tenía, ya que su hijo estaría allí ayudándole no supliéndola. Es decir, la madre está abusando del hijo haciendo que él haga su trabajo y cargue con su responsabilidad.

Tercero, el niño está recibiendo un pésimo ejemplo por parte de su madre: está aprendiendo que está bien abusar de los más débiles y aprovecharse de ellos para conseguir cosas para uno mismo. Que bueno fuera si esta situación terminase allí, pero lo que va a pasar es que este niño va a crecer y en su momento repetirá lo mismo con sus hijos. Y se repetirá de generación en generación.

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Muchos se preguntan ¿por qué el Perú está jodido, por qué si tenemos de todo no somos capaces de salir del hueco en el que estamos, por qué siempre hay un futuro promisorio que nunca llega a concretarse? Pués aquí les he mostrado un pequeño granito de arena que impide nuestro desarrollo. Granito de arena que se repite exactamente en todo lado donde vean a un niño vendiendo golosinas o pidiendo limosnas mientras que los padres, "bien, gracias", espectantes, cual gavilanes, metros más allá ansiando echar mano al botín "recaudado por sus hijos" de los ocasionales transeuntes.